Maru esquiva el Senado… y Morena afila el colmillo





La gobernadora Maru Campos se salió por la tangente cuando le preguntaron si acudiría al Senado de la República para atender el llamado de los legisladores morenistas. Es lógico que Maru no aceptará ir a ese lugar en donde la consigna es hacerla pedazos en montón por parte de los senadores guindas, por lo que seguramente en su momento el tema será usado para golpeteo en su contra en tiempos electorales.

Resulta ridículo que personajes como Andrea Chávez, Javier Corral y Juan Carlos Loera, sean de los principales críticos, aún y cuando todos tienen denuncias o señalamientos en contra por actos de corrupción y por relaciones con gente de dudosa procedencia.

El fondo del asunto es más delicado de lo que parece, porque desde el Senado ya se ha empujado la narrativa de responsabilidades compartidas en temas de seguridad, sobre todo tras operativos recientes vinculados a cooperación con agencias extranjeras, lo que coloca a Chihuahua en el centro del debate nacional. Y mientras en la capital del país afinan el discurso para repartir culpas, en el estado la presión crece y el margen de maniobra se reduce, porque aquí no se trata sólo de si Maru va o no al Senado, sino de quién logra imponer la versión que se quede en la mente de la gente rumbo al 2027.

Aquí no gana el que tenga la razón… gana el que logre que la gente se la crea, aunque sea a gritos desde la tribuna.